Dios declaró que debemos ganarnos el pan con el sudor de nuestra frente (Génesis 3: 19). El “pan” representa nuestras necesidades básicas de alimento, vestido y vivienda, mientras que el “sudor” representa nuestro trabajo. Adán trabajó para sí mismo y proveía para su familia. Con el transcurrir de los años el hombre desarrollo las relaciones sociales y el comercio, dando como resultado el uso del dinero y el trabajo asalariado.El dinero está presente en todos los aspectos de la vida. Es indispensable para sobrevivir en un mundo cada vez más materialista y orientado al consumo. En todo el mundo, las sociedades han clasificado a sus poblaciones de acuerdo con sus ingresos. El status social y el poder adquisitivo son determinados por la cantidad de dinero logrado. Por lo tanto, la gente se esfuerza en hacer dinero para conseguir un mejor status social y mayor capacidad de gasto. Persiguiendo estos fines, hay quienes hacen dinero legalmente y otros que lo logran ilegalmente.
El apóstol Pablo nos enseña que: "El amor al dinero es la raíz de toda clase de mal" (1 Timoteo 6:10). Estas sabias palabras son verdaderas y se aplican para ambos tipos de personas. El dinero en sí es neutro, no es bueno ni malo. El problema se presenta cuando se endiosa al dinero y éste pasa a ser la meta suprema en la vida. Cuando la fe y la razón de vivir están centradas sólo en el dinero, la gente es capaz de "vender su propia alma", a fin de tenerlo en sus manos (I Timoteo 6:9). Esto es avaricia y codicia; “el que ama el dinero siempre quiere más, el que ama las riquezas, nunca cree tener bastante. Esto es vana ilusión, porque mientras más se tiene, más se gasta. ¿Y qué se gana con tener, aparte de contemplar lo que se tiene?" (Eclesiastés 5: 10-11).
Algunas personas hacen dinero violando la ley o haciendo caso omiso de las normas éticas. Un gran porcentaje de presos en las cárceles cumplen condenas por delitos relacionados con el dinero. Los delitos como: robo, secuestro, asesinato, soborno, prostitución, estafa, fraude y tráfico ilícito de drogas son el resultado de comportamientos ansiosos de personas que aman el dinero a cualquier precio. Paradójicamente, muchos de ellos no tienen tiempo suficiente para disfrutar de su dinero, porque tarde o temprano son detenidos y encarcelados. Asimismo, podemos encontrar un sin número conflictos sociales relacionados al dinero que son tratados en las cortes judiciales: mezquindades salariales, pleitos por herencias, sociedades divididas, etc. Jesús mismo fue traicionado por treinta piezas de plata (Mateo 26:15).
Por otra parte, las personas quienes trabajan legalmente pueden lograr el dinero necesario, sin embargo, un gran número de ellos, a costa de perjudicar su salud, afectar sus relaciones o se sumergen en vicios. Hoy en día, mucha gente trabaja horas extras en sus puestos de trabajo y viven con demasiada ansiedad. Ser "adicto al trabajo" es casi normal en nuestras sociedades (Yo fui víctima de esto alguna vez). Una gran cantidad de consultorios médicos son visitados por personas con síntomas de estrés y otras enfermedades directamente relacionados a esta adicción. Además, las relaciones se ven afectadas cuando alguien se dedica a largas horas de trabajo. Muchos divorcios son producto de un esposo o una esposa ausente del hogar, muchos niños demandan la atención de sus padres ausentes, a través de una pésima conducta social o un bajo rendimiento escolar y muchas personas sufren la soledad. (Si quieres saber acerca de las señales para identificar la adicción de un trabajólico visita la web ¹ citada al pie del artículo). Asimismo, muchas empresas, aprovechando de la necesidad social de hacer dinero, ofrecen a las personas diferentes tipos de juegos de azar y loterías. Ganar dinero fácil es el sueño de muchos, pero es "un arma de doble filo", ya que quienes se involucran en estos juegos pueden quedar atrapados y perder más de lo que han invertido.
Adicionalmente, es aterrador ver como la sensibilidad humana llega a degradarse cuando el hombre es preso de un desmedido afán por lograr dinero. Hoy en día, en muchos lugares del mundo, hay gente que cruel y sanguinariamente matan animales con fines lucrativos (Chequea un video en la web ² citada al pie del artículo). De hecho, muchas especies han desaparecido a causa del hombre y un gran número están en peligro de extinción. Asimismo, muchos recursos naturales vienen sufriendo profanación por gente inescrupulosa quienes contaminan ríos y mares, y devastan bosques con el fin de enriquecerse.
Hacer dinero para suplir nuestras necesidades es importante e imprescindible en la vida. Sin embargo, debemos ser conscientes de que el dinero es un medio y no un fin. El afán por hacer dinero no debe ni puede tomar el lugar de Dios en nuestro corazón (Mateo 6:24). Dios es quien nos da la capacidad de hacer dinero de manera sabia e inteligente, sin afectar negativamente nuestra salud, sin violar la ética, sin romper las leyes, sin destruir nuestras relaciones y sin degradar nuestra sensibilidad humana. Si lo hacemos a la manera de Dios, él llenará nuestro corazón de alegría y no tendremos que preocuparnos mucho por el curso de nuestra vida (Eclesiastés 5: 19-20).
Dios quiere que seamos prósperos en lo económico. Él nos ha prometido que el hombre bueno nunca estará desamparado, ni jamás sus hijos mendigarán (Salmos 37:25). ¿Y quién es un hombre bueno? Aquel que lleva en su corazón las enseñanzas de su Dios (Salmos 37: 31a). El amor al dinero no tendrá poder sobre nosotros si nos mantenemos conectados a los pensamientos de nuestro Creador. Además, si nuestra esperanza está puesta en Dios, no nos faltarán oportunidades para hacer dinero y disfrutar de todas las cosas abundantes que él quiere darnos (I Timoteo 6:17).
Por último, no debemos olvidar que nuestro esfuerzo por hacer dinero, debe ser impulsado por un fin más supremo que del sólo suplir nuestras necesidades. Dios nos llama a ser canales de bendición para con nuestro prójimo. “El justo da con generosidad” (Proverbios 21:26b). “Den y se les dará: se les echará en el regazo una medida llena, apretada, sacudida y desbordante. Porque con la medida que midan a otros, se les medirá a ustedes” (Lucas 6: 38).
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¹www.voypormas.com/Mercado-Empleo/5-senales-para-identificar-si-eres-un-trabajolico.html
²www.peta.org/feat/ChineseFurFarms/index.asp - Advertencia: Este video contiene imágenes muy fuertes.