23 mar 2006

NUBES QUE HABLAN

En cierta ocasión, estando en los pasillos del edificio de la universidad, mientras esperaba el inicio de una de mis clases, levanté mi mirada al cielo y observé un conjunto de nubes que adornaban la atmósfera limeña. Era tiempo de cambio de estación y el viento arrastraba en diferentes niveles de la atmósfera, nubes grises y nubes blancas.

Pude notar que las nubes grises, llamadas Cúmulos, tenían forma de algodón, viajaban rápidamente y estaban en un nivel bajo, en cambio las nubes blancas, llamadas Cirros, tenían forma de tela extendida y se veían estáticas y bastante bien elevadas, aunque en realidad se desplazaban por vientos superiores.

Mientras identificaba estas diferencias, Dios se encargó de darle un significado a lo que veía, de manera que las nubes ilustraron lo que es un hombre no cristiano (hombre cúmulos) y un hombre cristiano (hombre cirros).

Las nubes grises, Cúmulos, me revelaron el estado triste y oscuro del corazón de aquella persona que vive lejos de Dios, en niveles bajos de espiritualidad, llevados rápidamente de un lado a otro por vientos de doctrinas equivocadas. Personas que se guían por sus sentimientos y por sus propias opiniones. Aquellas que viven cargando en su interior la oscuridad del rencor, la amargura, la envidia, la mentira; personas atadas a sus debilidades y a sus pasiones desordenadas; aquellas que viven de apariencias justificándose con la religiosidad o el humanismo.

En cambio, las nubes blancas, Cirros, me hablaban de aquellas personas cuyo ser interior goza de paz, amor y limpieza interior originado por su decisión de obedecer a Dios, andando en niveles altos de espiritualidad, guiados y movidos por el Espíritu Santo. Aquellas que han aprendido a perdonar, a andar en integridad y en la verdad. Aquellas que son firmes en su fe a Dios y que viven en victoria ante las adversidades de la vida; aquellas que no sucumben a los deseos de la carne, ni a sus egoísmos.

Asimismo, esas comparaciones también se extendieron a diferenciar a los cristianos cúmulos con los cristianos cirros. Un cristiano cúmulo, es aquel religioso que obedece la voluntad de Dios según sus sentimientos e intereses. Con una fe de corto alcance. Aquel que se deja arrastrar por las corrientes y patrones bajos del mundo durante la semana y los domingos asiste a la iglesia para calmar su conciencia. Son volubles y practican una doble moral.

El cristiano cirros, es aquel que ha tomado una decisión firme por Dios. Se esfuerza por obedecer la Palabra de Dios. Aquel que llena su existencia con principios divinos y busca su propósito en Dios. Aquel que diariamente considera agradar a Dios y está alerta al mover del Espíritu Santo. Con una fe de largo alcance,

De ahora en adelante cada vez que veas la atmósfera limeña, espero te veas reflejado en las nubes Cirros, que normalmente aparecen en los cielos despejados con sol, en lo más alto, y no en las nubes Cúmulos, que entristecen el día con temperaturas frías y descargas de llanto.

Apocalipsis 14:14
Miré, y he aquí una nube blanca; y sobre la nube uno sentado semejante al Hijo del Hombre, que tenía en la cabeza una corona de oro y en la mano una hoz aguda.

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