Al aceptar a Jesús como nuestro Señor y Salvador nuestra condición delante de Dios ha sido cambiada. Por medio de Jesús hemos alcanzado nuevos estatus en el Reino de Dios. Tomemos con seriedad cada uno de ellos y gocemos de sus privilegios con responsabilidad.
1. Hijos de Dios – Todas las personas son criaturas de Dios, pero
no todas son hijos de Dios. Como hijos tenemos un gran Padre quien nos cuida,
provee, enseña, premia, ama, protege y corrige. Como hijos tenemos un gran Padre
a quien honrar y someternos; podremos gozar de la gran herencia que tiene para
nosotros, la vida eterna.
Juan 1:12 - Mas a todos
los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios.
Romanos 8:16 - Porque el mismo Espíritu da
testimonio a nuestro espíritu que somos hijos de Dios.
Gálatas 4:6 - Y por cuanto sois hijos, Dios envió el Espíritu de su Hijo en
vuestros corazones, el cual clama el puro afecto de su voluntad.
1 Juan 3:2 - Muy amados, ahora somos hijos
de Dios, y aun no se ha manifestado lo que hemos de: Abba, Padre.
Efesios 1:5 - En amor, habiéndonos predestinado para ser adoptados suyos por
medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad.
2. Escogidos – Alguien que es escogido ha pasado por un
proceso de selección. Para ser escogidos debemos cumplir con los requisitos necesarios
y tener los atributos mínimos. Dios nos escogió porque vio nuestra fe y la
disposición de nuestro corazón.
Mateo 22:14 - Porque muchos son llamados, y pocos escogidos.
Romanos 8:33 - ¿Quién acusará a los escogidos de Dios? Dios es el que
justifica.
Marcos 13:20 - Y si el Señor no hubiese abreviado aquellos días, ninguna
carne se salvaría; mas por causa de los escogidos que él escogió, abrevió
aquellos días.
3. Cercanos – Alguien que es cercano tiene intimidad,
confianza y comparte experiencias de vida. Ya no somos lejanos y desconocidos
para Dios, él conoce nuestro nombre y está con nosotros todos los días.
Efesios 2:13 - Mas ahora en Cristo Jesús, vosotros que en otro tiempo
estabais lejos, habéis sido hechos cercanos por la sangre de Cristo.
Salmos 145: 18 - Cercano está Jehová a todos los que le invocan, a todos
los que le invocan de veras.
4. Aptos – Dios nos ha hecho competentes, idóneos, capaces
para vivir una vida cristiana exitosa y vencer los obstáculos que el enemigo
nos pone, para tomar decisiones sabias, para alcanzar la santidad que Dios nos
pide.
Colosenses 1:12 - Dando gracias al Padre
que nos hizo aptos para participar de la suerte de los santos en luz.
2 Corintios 3:4-5 - Y tal confianza
tenemos mediante Cristo para con Dios; no que seamos competentes por nosotros
mismos para pensar algo como de nosotros mismos, sino que nuestra competencia
proviene de Dios.
5. Libres – En Cristo una persona libre es aquella que ya
no es esclava de pasiones carnales, ni atada a religiosidad, ni presa por el
temor, ni sometido a la corriente de este mundo y al diablo. Ser libres en
Cristo paradójicamente quiere decir ser “esclavos” del Espíritu Santo.
Juan
8:36 - Así que, si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres.
Gálatas
5:1 - Estad, pues, firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres, y no
volváis otra vez a ser presos en el yugo de servidumbre.
1
Pedro 2:16 - Como libres, y no como teniendo la libertad por cobertura de
malicia, sino como siervos de Dios.
Romanos 8:2 - Porque la ley del Espíritu
de vida en Cristo Jesús me ha librado de la ley del pecado y de la muerte.
Colosenses 1:13 - Que nos ha librado de la
potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo.
6. Siervos – En el Reino de Dios un siervo no es lo mismo que
esclavo. Ser siervo significa servir a Dios por amor, respeto y gratitud.
Servimos a Dios porque estamos sometidos a su amor, y a su santa y perfecta
voluntad. Pero este servicio se extiende también a nuestro prójimo.
Romanos 6:22 - Mas ahora, librados del
pecado, y hechos siervos de Dios, tenéis por vuestro fruto la santificación, y
por fin la vida eterna.
Efesios 6:6 - No sirviendo al ojo, como
los que agradan a los hombres; sino como
siervos de Cristo, haciendo de ánimo la voluntad de Dios.
Mateo 20:26-27 - El que quiera hacerse
grande entre ustedes será su servidor, y el que quiera ser el primero entre
ustedes será su siervo.
7. Salvos – Salvo es aquel que está fuera de peligro, en
nuestro caso, estamos fuera de peligro de la maldición del pecado y la muerte
eterna. Al aceptar a Cristo como Señor y Salvador estamos seguros que hemos
alcanzado vida abundante y vida eterna. Somos salvos de vivir en derrota y de
pasar la eternidad en el infierno.
Hechos 4:12 - Y en ningún otro hay
salvación; porque no hay otro nombre debajo del cielo, dado a los hombres, en
que podamos ser salvos.
Efesios 2:8 - Porque por gracia sois
salvos por la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios.
1 Timoteo 2:4 - El cual quiere que todos
los hombres sean salvos, y que vengan al conocimiento de la verdad.
8. Bienaventurados – Los cristianos somos afortunados,
felices y dichosos porque hemos sido perdonados de nuestros pecados. Somos
bienaventurados porque vivimos en el contentamiento de hacer la voluntad de
Dios y confiar en él.
Romanos 4:7 - Bienaventurados aquellos
cuyas iniquidades son perdonadas y cuyos pecados son cubiertos.
1 Pedro 3:14 - Pero también si alguna cosa
padecéis por hacer bien, sois bienaventurados. Por tanto, no temáis por el
temor de ellos, ni seáis turbados.
Proverbios 16:20 - El entendido en la
palabra hallará el bien y el que confía en Jehová es bienaventurado.
9. Completos – Nosotros estamos llenos, repletos y saturados del
amor Cristo. No estamos partidos, con un pie en el Reino y otro pie en el
mundo; nuestro corazón está totalmente ocupado por y para Dios.
Colosenses 2:9-10 - Porque en él habita
corporalmente toda la plenitud de la Deidad, y vosotros estáis completos en él,
que es la cabeza de todo principado y potestad.
Efesios 3:19 - Y de conocer el amor de Cristo, que excede a todo conocimiento,
para que seáis llenos de toda la plenitud de Dios.
10. Justificados – Por medio de Cristo hemos sido disculpados y
excusados delante de Dios. Ahora no tenemos por qué sentirnos culpables ni
condenados debido a nuestros pecados pasados.
Romanos 3:24 - Siendo justificados gratuitamente por su gracia por la
redención que es en Cristo Jesús.
Romanos 5:9 - Luego mucho más ahora, justificados en su sangre, por él
seremos salvos de la ira.
Romanos 5:1 - Justificados pues por la fe, tenemos paz para con Dios por
medio de nuestro Señor Jesucristo.
11. Justos y Santos – Alguien justo y santo es aquel que es
íntegro, recto, ecuánime, puro y honesto. Al nacer de nuevo en Cristo se nos ha
implantado interiormente semillas de pureza, integridad y rectitud. Siendo
justos nuestras oraciones pueden alcanzar grandes resultados. Como santos estamos
llamados practicar pureza y la virtud.
Romanos 5:19 - Porque como por la
desobediencia de un hombre los muchos fueron constituidos pecadores, así por la
obediencia de uno los muchos serán constituidos justos.
Santiago 5:16 - Confesaos vuestras faltas
unos a otros y rogad los unos por los otros, para que seáis sanos; la oración
eficaz del justo puede mucho.
Colosenses 1:21-22 - Y ustedes, que eran
en otro tiempo extraños y enemigos en vuestra mente, haciendo malas obras,
ahora os ha reconciliado en su cuerpo de su carne, por medio de la muerte, para
haceros santos, y sin mancha e irreprensibles delante de él.
Romanos 8:27 - Mas el que escudriña los
corazones, sabe cuál es el intento del Espíritu, porque conforme a la voluntad
de Dios, demanda por los santos.
12. Enriquecidos – en Cristo ya somos prósperos, florecientes y
ricos en todas las cosas, tanto espirituales como materiales, aunque
físicamente no lo veamos; debemos vivir con una mentalidad de ricos y no de
pobres. Pero también hemos sido beneficiados de todas sus promesas y enriquecidos
con dones espirituales. Somos enriquecidos para ser bondadosos con los que tienen
menos que nosotros.
1 Corintios 1:4-5 - Gracias doy a mi Dios
siempre por ustedes, por la gracia de Dios que os fue dada en Cristo Jesús,
porque en todas las cosas sois enriquecidos en él, en toda lengua y en toda
ciencia.
2 Corintios 8:9 - Porque ya sabéis la gracia
de nuestro Señor Jesucristo, que por amor de vosotros se hizo pobre, siendo
rico; para que vosotros con su pobreza fueseis enriquecidos.
2 Corintios 9:10-11 - Y el da semilla al que siembra y pan al que come, proveerá y
multiplicará vuestra sementera y aumentará los frutos de vuestra justicia, para
que estéis enriquecidos en todo para toda bondad, la cual obra por nosotros
hacimiento de gracias a Dios.
13. Embajadores – Dios nos ha hecho emisarios, enviados y
mensajeros de la reconciliación que el hombre puede lograr con Dios por medio
de Cristo. Todos los cristianos tenemos un papel diplomático en la tierra, somos
sus representantes, no sólo los pastores, predicadores o misioneros.
2 Corintios 5:19-20 - Que Dios estaba en
Cristo reconciliando consigo al mundo, no tomándoles en cuenta a los hombres
sus pecados, y nos encargó a nosotros la palabra de la reconciliación. Así que,
somos embajadores en nombre de Cristo, como si Dios rogase por medio nuestro;
os rogamos en nombre de Cristo: Reconciliaos con Dios.
14. Nuevas criaturas, renacidos – nosotros hemos vuelto a nacer en Cristo
y hemos revivido espiritualmente, somos nuevas criaturas renacidos para nuevas
obras en Cristo. Los pecados y malas costumbres del pasado quedaron atrás. Ya
no practicamos el pecado. Ahora actuamos y nos formarnos en los verdaderos
principios dados por Dios.
2 Corintios 5:17 - De modo que si alguno
está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron, he aquí todas son
hechas nuevas.
1 Pedro 1:23 - Siendo renacidos, no de
simiente corruptible, sino de incorruptible, por la palabra de Dios, que vive y
permanece para siempre.
Efesios 2:10 - Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas
obras, las cuales Dios preparó para que anduviésemos en ellas.
I Juan 3:9 - Todo aquel que es nacido de
Dios, no practica el pecado, porque la simiente de Dios permanece sobre él.
15. Adversarios del diablo y enemigos del
mundo – Somos
contendientes, rivales, oponentes de Satanás y el mundo, que es gobernado por
él. Para ello debemos vestir la armadura de Dios.
1 Pedro 5:8 - Sed sobrios y velad; porque
vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a
quien devorar.
Santiago 4:4 - Adúlteros y adúlteras, ¿no
sabéis que la amistad del mundo es enemistad con Dios? Cualquiera pues que
quisiere ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Dios.
1 Juan 3:13 Hermanos míos, no os maravilléis si el mundo os aborrece.
Efesios 6:11 - Vestíos de toda la armadura
de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo.
16. Adquiridos – Nosotros valemos muchísimo para Dios. Cristo
pagó un alto precio por nosotros en la cruz del Calvario. No debemos
menospreciar el sacrificio con que Cristo nos adquirió y libertó de las
prisiones y cargas que el enemigo nos impuso.
1 Pedro 2:9 - Pero vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, gente santa,
pueblo adquirido, para que anunciéis las virtudes de aquel que os ha llamado de
las tinieblas a su luz admirable.
1 Corintios 6:20 - Porque comprados sois
por precio: glorificad pues a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los
cuales son de Dios.
17. Anunciadores – Dios nos ha llamado a ser publicistas de su Persona,
Palabra y sus virtudes. Todos estamos llamados a proclamar a Cristo y su
mensaje redentor. Ser un anunciador es acerca de predicar, declarar, publicar,
pregonar, contar al mundo acerca del Reino de Dios.
1 Pedro 2:9 - Pero vosotros sois linaje
escogido, real sacerdocio, gente santa, pueblo adquirido, para que anunciéis
las virtudes de aquel que os ha llamado de las tinieblas a su luz admirable.
Salmos 96:2-3 - Anunciad de día en día su
salvación. Proclamad entre las naciones su gloria, en todos los pueblos sus
maravillas.
Marcos 16:15 - Id por todo el mundo y
predicad el evangelio a toda criatura.
18. Vencedores – En Cristo somos más que vencedores. A través de
él podemos caminar en nuestras vidas siempre en triunfo ante las adversidades y
tentaciones. Obtenemos victoria contra el pecado por medio de Cristo.
Romanos 8:37 - Somos más que vencedores
por medio de aquel que nos amó.
2 Corintios 2:14 - Pero a Dios gracias, el
cual nos lleva siempre en triunfo en Cristo Jesús.
1 Corintios 15:57 - Pero gracias sean
dadas a Dios, que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo.
19. Amados – No hay motivos para sentirse rechazado. Dios es
amor y entregó lo más valioso, su Hijo, para que gocemos de su presencia en
nuestras vidas. Dios nos ama con el mismo amor que ama a Cristo.
Juan 17:23 - Los has amado a ellos como también
a mí me has amado.
1 Juan 4:10 - En esto consiste el amor: no
en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros y envió
a su Hijo para que fuera ofrecido como sacrificio por el perdón de nuestros
pecados.
2 Tesalonicenses 2:16 - Y Dios nuestro
Padre, el cual nos amó y nos dio consolación eterna y buena esperanza por
gracia.
20. Reconciliados – Por medio de Cristo hemos sido restituidos a
estar en la presencia de Dios. Como sus criaturas, hemos vuelto al estado
original adámico y podemos decir que somos amigos de Dios y gozar de sus
bendiciones.
Juan 17:23 - Y a vosotros también, que
erais en otro tiempo extraños y enemigos en vuestra mente, haciendo malas
obras, ahora os ha reconciliado.
2
Corintios 5:18 - Y todo esto proviene de Dios quien nos reconcilió consigo
mismo por Cristo.
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